martes, 21 de abril de 2015

Un día más es un día menos.

"Ya le queda poco al mes de abril"

Creo que es la frase que más veces he escuchado estos días.
Ya le queda poco, si. Ya queda menos para acabar esta locura, para terminar lo que nunca debió empezar.
He tenido muchos momentos malos estos últimos meses, momentos en los que lo único que quería era tirar la toalla y abandonar, momentos de tristeza y llanto desconsolado abrazada a la almohada, de llamadas desesperadas, de noches de insomnio y mañanas de ojeras.
Es difícil intentar afrontar la vida con una sonrisa cuando no encuentras motivos para sonreír.
Cada día surgen cosas nuevas, retos que no me siento capacitada a afrontar.. Y me hundo.  Me hundo en lo más hondo y no consigo encontrar la salida.
Estos no han sido para nada los mejores meses de mi vida y sinceramente, no me gustaría que nadie pasara por cosas así.
Es duro sentirte así de sola, pero me reconforta saber que siempre habrá una voz detrás del teléfono para consolarme.
Aunque aquí no haya nadie, aunque mire hacia los lados y no vea más que vacío, se que siempre podré contar con sus palabras de aliento, con su ánimo y fuerza.
Estoy segura de que siempre voy a poder afrontar cada golpe de la vida, por duro que sea, si tengo aunque sea su voz.
Ya queda menos.

Gracias mamá.

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